“Los niños son como unas esponjitas” muchas veces y en diferentes lugares se puede escuchar esta oración, los niños absorben lo que ven, lo que escuchan y lo que les manifiestan en actitudes y valores, aparte de mis padres, abuelos, tíos, tías, primos, maestros y conocidos, tuve otro educador desde mi niñez, la televisión. En ella gustaba novelas, caricaturas y demás programación que aunque no fuera grata era lo que pasaba, lo que se podía ver, puedo decir que crecí en una familia de clase media, mis padres trabajaban y mi cuidado recaída en mis abuelos y tíos. Así como yo muchas generaciones crecieron con padres trabajadores. Y desde los siete años llego a mi casa la televisión de paga, con “muchos” canales, mayor programación que me permitió ver otras cosas, material infantil y juvenil, conocí sin saberlo la obra de grandes escritores en versiones animadas como un niño que al encontrarse en la calle se le proporciona comida para aprender a robar, o un fantasma que quiere espantar a los nuevos inquilinos de la que fuera su casa, sin éxito y que solo encuentra la paz cuando una joven llora por él, o un señor que quiere cumplir una apuesta para ello debe darle la vuelta al mundo en ochenta días, bellas y lejanas ciudades, diversas regiones naturales y los animales que las habitaban. Poco a poco fui uniendo el interés nacido en mi por lo visto en la tele que buscaba en mis libros de texto si esos lugares o seres eran verdaderos, y si lo fueran donde se ubicarían. Ver tele no era una actividad en solitario, veía novelas con mi abuelita, series de aventura con mi abuelo y mi papá, caricaturas con mi hermanito, la tele no me aislaba, me unía a otros, podía compartir mis ideas y aprendía sobre otras cosas que no pasaban o pasarían en nuestra vida. En la escuela notaba que sabia cosas que mis compañeros no, no me destacaba en las asignaturas de matemáticas o español pero si mostraba interés en geografía o historia. Ahora que lo pienso tengo gran cantidad de imágenes grabadas en la mente, ideas desde la infancia, recuerdo capítulos, escenas, algunos diálogos de gran impacto, canciones también y me pregunto ¿algunas de mis ideas actuales, que forman parte de mi siendo adulta fueron premeditadas por alguien más?, ¿he sido manipulada? ¿sí lo he sido por qué? Leyendo diversos textos y comentarlos con compañeros sobre la influencia de los medios masivos de comunicación, el papel de la escuela, sus limites, el alcance de la televisión a los hogares en el mundo y en nuestro país México, la postura de las televisoras como medios de entretenimiento, esparcimiento, las leyes y regulaciones en el Estado.
¿Qué postura podemos tomar los docentes? ¿O acaso debemos? Si la sociedad se queja, si nosotros los docentes nos quejamos, debemos parar, las personas que se dan cuenta de la realidad, pueden hacer usos de la información y dirigir mensajes adecuados de contenido útil.
Todo ser humano necesita formar parte de algo, de un grupo, encontrar su identidad, la programación televisiva proporciona esa seguridad, la comodidad, la tranquilidad que quieren encontrar para no pensar en la vida de cada uno, asumir la realidad de cada uno es duro, es encontrarse en la mayoría de los casos con lo que uno no deseaba para si mismo, pero es lo que tiene, la gente quiere perderse en lo que la los medios le puedan proporcionar hablando de televisión, radio, prensa escrita o internet.
Estos medios masivos no son malos, solo son empresas, que a través de sus productos esperan generar ganancias, con la población consumidora. Lamentablemente muchas personas no tienen desarrollado un pensamiento critico, y reciben lo que ven, lo aceptan, consumen los productos algunos consientes y otros no. Es por ello que la escuela siendo una institución social esta para propiciar la cultura, con la facultad de discriminar los contenidos de la vida propiciando que los alumnos hagan sus propios pensamientos críticos, que no se dejen llevar, y su camino es la comunicación.
En los planes y programas de México se tiene como fin que los alumnos egresados de la educación básica estén preparados para la vida, que sean capaces de solucionar las situaciones que se les presenta, que sean competentes, porque la sociedad actual ha sido bombardeados día y noche por los medios masivos de comunicación, por la tecnología, viajando por el mundo y aun su distribución no llega a todos.
Todo ser humano necesita comunicarse, con el tiempo ha mejorado conociendo mejor su ambiente, a las personas con quien convive, en el compartir lo que piensa y escuchar lo que otros comparten, pero no basta intercambiar información, debe ser capaz de actuar como emisor y como receptor, lograr una comunicación interpersonal, las tecnologías permiten y ayudan a llegar a lugares lejanos y hacernos crecer en muchos sentidos, hemos evolucionado desde pintar en cuevas o cavernas, dejar marcas en piedras, usar tinta, pluma y papel, usar maquinas para imprimir libros, y leer, ver, escuchar el tablas de plástico.
La escuela permite regular los aprendizajes que adquirimos desde la infancia porque no solo es para transmitir conocimientos, sino es un espacio social, un espacio para compartir, comer errores y componerlos.
La comunicación no se limita a los sonidos que emitimos o los trazos que dejamos en papel, nos comunicamos con nuestras acciones, gestos o cuerpo.
El conocer las necesidades, actitudes o intereses de nuestro interlocutor hace que interpretemos mejor los mensajes.
Todo profesor deja influenciado a sus alumnos, tiene poder, es de igual manera un medio masivo de comunicación, pero interpersonal.
Cuando se permite una comunicativa participativa cada parte produce mensajes propios los transmite y puede comprender los mensajes elaborados por otros, ese es el poder de la escuela, si se usa adecuadamente.
Los niños antes de hablar imitan los sonidos que escuchan, con los condicionamientos adecuados forma y reacciona a los estímulos producidos por su familia, aunque tenga deficiencias en su lenguaje en la escuela pueden comparar, ser corregidos por el maestro y utilizar lo aprendido en su vida. Lamentablemente en ocasiones los maestros no corregimos adecuadamente, tomamos como algo curioso en no utilizar el lenguaje correctamente y reforzamos negativamente a los alumnos. También nos volvemos profesores monólogos, no permitiendo la comunicación, nos centramos en administrar datos pero sin propiciar dialogo.
Rocío:
ResponderEliminarMe gustó tu trabajo, muy original, con mucha sencillez en el discurso, claridad y cherente el texto, además de relacionar tu experiencia con los elementos teóricos.buen trabajo, no dejes de escibir lo haces bien y de forma amena. Buen trabajo, gracias. Eric C.